¿Qué pasa con Facebook?

Un fantasma recorre Facebook. ¿O es el propio Facebook el que está convirtiéndose en un fantasma? La verdad es que desde que saliera a bolsa el pasado mes de mayo las malas noticias no han dejado de golpear al “Gigante Social”, y eso que la compañía de Zuckerberg no ha hecho más que bombardearnos desde entonces con novedades realmente útiles. Por este motivo, y después de haber perdido casi la mitad de su valor inicial, se hace inevitable plantearse la gran pregunta: ¿Qué pasa con Facebook?

Facebook no acaba de cumplir con las expectativas

Por mucho que se comente sobre la oportunidad del F-commerce, a las empresas les cuesta dar el salto necesario para emprender la aventura vendedora a través de Facebook, posiblemente por los datos que continuamente se difunden sobre malas experiencias y horrorosos resultados económicos. Sin embargo, lo que estas empresas recelosas no entienden es que el social commerce requiere de una necesidad de dar la vuelta a la experiencia de compra. No me extenderé aquí, Jaime Valverde lo explica realmente bien en este artículo de #TcBlog.

A lo anterior hay que sumar cierta desconfianza sobre Facebook Ads.  A pesar de haberse convertido en el gran rival de Google Adwords,  el sistema de anuncios de Facebook parece tener que lidiar con una sombra de inquietud que incomprensiblemente lo rodea. Personalmente, la capacidad de segmentación que ofrece Facebook me resulta realmente asombrosa, aunque reconozco que tal vez Google gana en cuanto a requisitos de inversión se refiere (aparte del camino que los de Mountain View llevan ya recorrido).

Muchos relacionaron la retirada por parte de General Motors de su campaña de anuncios de Facebook con el menor valor inicial que alcanzaron las acciones de éste. Hubo otros que plantearon incluso algún tipo de  conspiración o estrategia para devaluar dichas acciones. Lo que no cabe duda es que noticias así (y haberlas, las hay y muchas) no hacen más que dañar la imagen pública de los de Palo Alto.

Y si además consideramos la poca (por no decir nula) implementación de dicho sistema de anuncios en su plataforma móvil, la desconfianza desde el punto de vista del marketing resulta entonces evidente.

Sales a bolsa, es lo que tiene

Los que pensaron que la salida a bolsa de Facebook iba a suponer nada más que ventajas se equivocaron, y no sólo económicamente. Cuando una compañía sale a bolsa significa que ahora las cuentas hay que compartirlas, pero las estadísticas también. Recientemente Facebook ha anunciado un dato que a muchos ha indignado: casi un 10% de sus cuentas son falsas.

Los que durante tanto tiempo estuvieron poniendo en entredicho la legitimidad y actividad de las cuentas del llamado a ser competidor del futuro, Google+, se han encontrado de repente con que su amada red social también posee más de 80 millones de cuentas “fantasmas”. De nuevo, otro golpe a la credibilidad.

Sinceramente, no sé por qué puede preocupar tanto este dato. ¿Qué pasa? ¿Que tras preparar tu estrategia resulta que al final vas a llegar a 80 millones menos de usuarios? ¿Y qué me dices de los 800 y pico restantes? La verdad, no lo entiendo. Creo que es una cifra dentro de la normalidad.

Novedades, novedades y más novedades

El torrente innovador que desde hace unos meses se ha desatado en Facebook podría ser considerado por muchos como un signo de deriva empresarial más que como una apuesta por un modo de hacer las cosas. Y es que, por mucho que los de Zuckerberg nos vengan con mejoras continuas (y eso de mejoras habría que discutirlo en ciertos casos), el hecho de no plantarse de un modo evidente y seguro para decir esto es lo que tenemos, a esto queremos llegar, así lo vamos a conseguir, y en lugar de ello ir avanzando de modo vacilante anunciando a diestro y siniestro nuevas funcionalidades, timelines, etc. obviamente es algo que puede exacerbar, y mucho, ya no solo a los inversores, sino a los usuarios, que, no olvidemos, son la base del éxito de Facebook.

¿Un Facebook sin Zuckerberg?

Mark Zuckerberg, Fundador de Facebook

Foto editada sobre un original de Guillaume Paumier

La tendencia abrumadoramente bajista de las acciones de Facebook está provocando que comiencen a alzarse voces críticas con la gestión de Zuckerberg. Es una reacción entendible, incluso legítima (no olvidemos que los nuevos accionistas son los nuevos dueños), pero un poco precipitada.

Posiblemente el jovencito Mark haya tomado algunas decisiones desacertadas en los últimos tiempos, posiblemente no tenga la capacidad gestora que muchos desearían pero, ¿no es un poco prematuro poner en entredicho a una persona que en apenas 8 años ha creado un auténtico imperio, que ha revolucionado el modo de utilizar Internet, que se ha revelado como un auténtico visionario y que ha sido capaz de plantar cara a Google? Yo creo que sí.

Un futuro ¿incierto?

Recuerdo cuando un amigo me habló por primera vez de Facebook, “una red social donde compartes cosas con tus amigos”, así de sencillo. El avance desde entonces ha sido realmente espectacular, pero sí es verdad que su leitmotiv puede haberse desvirtuado (dinero manda).

Sinceramente, creo que sólo por lo que ha significado para el modo en que nos relacionamos, Facebook no merece caer. Lo veo difícil, pero podría suceder. En este mundo digital, nadie/nada es intocable.

Y tú, ¿ves una debacle en Facebook?