¿Realmente es para tanto?

Durante la última semana parece como si hubiésemos asistido a una fiebre censuradora por parte de compañías tan importantes en la red como Twitter y Google. Este hecho ha dado lugar a una movilización por parte de los internautas, los cuales se han mostrado indignados (de nuevo la dichosa palabrita) con estas medidas.

Pensar que Twitter puede censurar ciertos tweets en los países que así lo requieran o que Blogger (el servicio de blogs de Google) haga lo mismo con las URLs de según qué blogs resulta aterrador para un gran número de usuarios pero, ¿realmente es para tanto?

No pretendo extenderme mucho en este tema, para profundizar podéis consultar artículos tan interesantes como el de Paco Pérez Bes publicado recientemente en el blog de Territorio Creativo, La “censura” en Twitter. Pero sí me gustaría hacer un par de reflexiones.

¿Hasta qué punto debemos dejar que la libertad de expresión vulnere otros derechos como, por ejemplo, el de la dignidad y el honor? Este tema ya ha sido tratado por Twitter al permitir a los usuarios reportar como spam ciertos usuarios o denunciar tweets ofensivos. ¿No deben defender los gobiernos las libertades de los ciudadanos mediante el cumplimiento de las leyes? Entonces, ¿por qué iba a ser distinto en este caso?

Y por otro lado, si estas empresas vulneran leyes nacionales y finalmente son sancionados por estos países, ¿realmente imaginamos un mundo sin Twitter y Google por culpa de nuestra soberbia e incontinencia verbal?

A mí no me gustaría.