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Los 7 hábitos de los content marketers altamente productivos

Desde hace ya algún tiempo, especialmente desde que me uní al equipo de iKeendo, estoy bastante obsesionado con mi productividad personal. Tras haber entrado en el universo de la gestión de tareas y leer a fondo sobre metodología GTD (aunque reconozco que todavía me cuesta muuuucho aplicarla a mi rutina diaria), no he dejado de plantearme cómo aplicar ciertos principios a mi trabajo SEO y de creación de contenidos.

Con este artículo no pretendo elaborar una guía exhaustiva de comportamientos que podamos instaurar en nuestro trabajo, ni tampoco nada de lo que digo está basado en lo que hacen famosos marketeros. Simplemente quiero compartir 7 hábitos que poco a poco he ido incorporando en mi día a día y que pienso que son muy útiles para los content marketers.

El orden en que los presento no tiene ninguna razón de ser y, por supuesto, si crees que algunos de ellos no te sirve, pues deshéchalo.

Cero distracciones

Cero distraccionesUna de las cosas que más me preocupaban era la enorme cantidad de distracciones que tenía a mi alrededor: redes sociales, correo electrónico, móvil, etc.

Obviamente, todas forman parte de mi trabajo, pero sentía la necesidad de relegarlas a un plano diferente de mi trabajo. En ese momento opté por plantear dos capas de actividad: la estricta de mi trabajo y otra compuesta por complementos a éste. Así, decidí quitar estos complementos de mi alcance visual, es decir, de la pantalla de mi ordenador y de mi mesa de trabajo.

Puesto de trabajo

En cuanto a mi mesa de trabajo opté por quedarme únicamente con mi portátil y mi ratón, de modo que el móvil lo tengo siempre guardado o en el bolsillo del pantalón o en la cartera. Ni que decir tiene que lo dejo encendido por si alguien llama.

Con esto he conseguido disminuir el número de veces en que consulto el móvil en busca de notificaciones de Whatsapp o avisos de actualizaciones de aplicaciones.

Pantalla del ordenador

Reconozco que en mi caso considero fundamental tener abierto mi Twitter porque puedo enterarme de noticias del sector que sean interesantes. Sin embargo, tener una pestaña siempre presente en mi navegador no hacía más que distraer mi atención pasando de pestaña a pestaña para ver si había alguna novedad.

Con el correo electrónico me pasaba tres cuartos de lo mismo. No dejaba de consultarlo en busca de nuevos mensajes. Aunque reconozco que me costó dar el paso, finalmente fue esta aplicación la que me impulsó a tomar una decisión al respecto. Me di cuenta que siempre intentaba contestar a los correos lo antes posible mientras que a mí solían contestarme al día siguiente o pasadas unas horas tras haber contactado.

Fue entonces cuando descubrí una extensión de Chrome que fue un auténtico alivio: OneTab. Lo que hace esta extensión es agrupar un grupo de pestañas en una única, de forma que sólo tengas abiertas las que realmente necesites. Estas pestañas agrupadas aparecen en formato de lista de modo que cuando quieras consultar alguna de ellas tan sólo tiene que hacer clic y volverá a su aspecto de pestaña tradicional.

Así, consigo quitar una gran cantidad de pestañas de mi vista, pero manteniéndola cerca por si acaso.

Una vez hecho esto, se me planteó la necesidad de establecer unos momentos para consultar el correo o las redes sociales. Con el correo me propuse consultarlo a principio de la mañana, a mediodía y a final de la tarde. En el caso de Twitter (y otras redes sociales) le echo un vistazo también a principio de la mañana y procuro no volver hasta que llega la hora de comer. La tarde es aún un hándicap para mí, ya que ciertos perfiles que sigo son muy activos a estas horas y me cuesta no echar un ojo de vez en cuando. Es algo que debo reforzar aún más.

Una cosa cada vez

Siempre he sido responsable, buen estudiante y creo que también profesional, pero sin duda todo esto ha sido a pesar de mi gran desorden. Y es que reconozco que siempre he sido bastante desastre a la hora de hacer las cosas.

Una cosa cada vezCon el tiempo (y tras leer sobre GTD y aprender de grandes como José Miguel Bolívar) me he dado cuenta de que el problema estaba en querer hacer más cosas de las que podía. Precisamente a Bolívar le escuché decir en una charla que ‘la multitarea es muy in-productiva’ y que ‘no podemos gestionar el tiempo, pero sí nuestra atención’. Es decir, no quieras hacer dos o tres cosas al mismo tiempo. Una de las cosas más importantes y difíciles en los trabajadores del conocimiento es saber decidir, pero una vez lo hayamos hecho y hayamos elegido, toda nuestra atención debe estar a una misma cosa.

Por tanto, si por ejemplo trabajo con varios clientes, procuro centrarme en uno durante un determinado tiempo y una vez se cumple el plazo o he terminado lo que tenía que hacer paso a otro.

Para conseguir esto una buena idea es hacerte un planning diario o semanal de tu trabajo. Reparte tus clientes durante la semana y asígnales un tiempo (aunque éste tampoco tiene que ser estricto; ya sabes, cada cliente es un mundo). Hablaremos de esto un poco más adelante.

A otra cosa mariposa

Bueno, esto lo considero fundamental, y más aún en una profesión en la que a veces se depende tanto de la inspiración.

A otra cosa mariposaPuede que tengas preparado trabajar en un post sobre cierto tema y de repente, sin saber por qué, no te sale nada. Te exprimes la cabeza pero no hay manera. Solución: pasa a otra cosa, ya sea otro tipo de tarea u otro cliente. No lo pienses, cuanto más lo hagas más tiempo estarás perdiendo.

Organización semanal

Como he dicho anteriormente, me parece indispensable tener un mapa de lo que tenemos que hacer durante el día o durante la semana, basado por supuesto en los objetivos semanales.

Organización semanalMi consejo es hacerlo en primer lugar semanalmente para pasar luego a día a día. Así, si por ejemplo estás trabajando con digamos 5 clientes, tienes varias opciones: repartirlos a todos durante todos los días de la semana, de modo que cada día trabajes un poco para todos; tocar sólo 2 o 3 clientes al día o dejar uno para cada día de la semana. Esta última opción la desaconsejo, ya que puedes llegar al punto del bloqueo y tener que reestructurar toda tu semana.

Personalmente, hay días que trabajo con 2 o 3 clientes y otros que me centro en uno sólo (casi siempre porque por algún motivo estoy ‘conectado’).

Leer, leer, leer

Para un content marketer lo considero fundamental. Hay que leer, de lo que sea, pero leer. Elige una novela, un libro de poesía o un manual de marketing online, lo que quieras, pero lee. Eso sí, me refiero a leer en papel, fuera ordenadores, móviles, tablets, kindles, etc.

Leer, leer, leerCoge un libro, ábrelo y huélelo lentamente. Si alguien es capaz de decirme que un dispositivo electrónico te da esa misma sensación es que algo le falla.

Leer nos ayuda a desarrollar nuestro estilo, a aprender cosas que no sabíamos, a relajarnos, a apartar los problemas de nuestra cabeza… En definitiva, leer nos es beneficioso sí o sí.

Por tanto, debemos procurar sacar todos los días un rato para la lectura. Quizás pienses que antes de acostarte es un buen momento, pero se puede dar el caso de que llegues a esa hora del día bastante cansado y que lo que menos te apetezca sea leer. Busca tiempos muertos o elige una hora determinada del día. Personalmente, intento leer siempre al desayunar o después de comer, ya que son momentos en los que no estoy trabajando y puedo centrarme mejor en la lectura.

A escribir se aprende escribiendo

Y es que es así, aunque añadiría ‘y leyendo’. Hay muchas cualidades en nuestra vida en las que necesitamos poseer ciertos talentos y, posiblemente, escribir sea una de ellas, pero estoy convencido de que en mayor o menor medida se puede aprender a escribir.

Para ello es fundamental que respetemos las reglas de ortografía y gramática, para lo cual no hay mejor solución que escribir, escribir y escribir.


A escribir se aprende escribiendoPuede que sea un poco pesado con esto pero es que me revuelve el estómago cuando veo cómo algunos compañeros de profesión no hacen más que darle bofetadas al diccionario. Es cuestión de poner un poco de atención y, por supuesto, mucho cariño.

Al igual que con la lectura, elige un momento del día para escribir, aunque sean dos líneas, pero escribe algo. Puedes intentar llevar siempre contigo un cuaderno, bloc o libreta y utilizarlo cuando te venga la inspiración. Que se te ocurre una frase o una idea, pues la apuntas. Que has terminado de leer un capítulo de tu libro durante el desayuno y aun tienes algo de tiempo, pues escribe sobre lo que te ha parecido. La cuestión está en ejercitar nuestra escritura y con ella desarrollar y ampliar nuestro vocabulario y nuestro estilo.

Mi tiempo es oro

Uno de los grandes problemas con los que me he encontrado durante mucho tiempo ha sido el no saber cuándo y cómo desconectar y, de hecho, ha sido de los pasos que más me ha costado dar. Bueno, aún estoy en ello.

Me levantaba a las 6 o 7 de la mañana y me llevaba frente al ordenador hasta las 21 o 22 para después tirarme en el sofá y seguir con el móvil hasta la hora de acostarme. Fines de semana incluidos.

Esta situación no hacía más que crearme un estado de estrés y dependencia del ordenador que, lo reconozco llegó a preocuparme.

Desde hace algún tiempo llevo a rajatabla lo de no trabajar los fines de semana (excepto en casos excepcionales que lo requieren). Además, me he propuesto tener una hora límite todos los días a partir de la cual no quiero saber nada del trabajo. De esa hora en adelante, mi tiempo es para mi familia y para mí.

Mi tiempo es oroUna de las cosas que más me ha ayudado en este punto es tomar la decisión de que necesitaba cultivar una parte más espiritual de mi vida, centrarme en reconocer las cosas y las personas que realmente valen la pena y a las que es necesario prestar atención. No voy a decir aquí cómo lo estoy consiguiendo, pero sí puedo adelantar que la lectura y el silencio forma parte de esta determinación.

Cada uno tenemos nuestra forma de sentir la libertad en nuestras vidas: haciendo deporte, escuchando música, tocando un instrumento, aprendiendo a coser o simplemente caminando. Es cuestión de saber qué es lo que nos hace felices e ir a por ello.

Como dije al principio, no tienes que hacer exactamente todo cuanto he dicho. Tómate cada uno de estos hábitos como guía sobre la que actuar o como manual de referencia. Lo más importante de todo es identificar en qué estás fallando y qué cosas son las que requieren un cambio para poder llegar a ser un content marketer más productivo.

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  • Sergio me siento muy identificado con esto que cuentas, la gestión
    de mi tiempo me lleva por la calle dela amargura y desde hace algún tiempo
    utilizo tres herramientas que no se si conocerás pero me han venido muy bien.

    Una de ellas es http://www.rememberthemilk.com/
    que la verdad es que llevo utilizándola poco más de un mes y me va gustando
    bastante.

    Otra es http://tomatoalert.com/
    esta si llevo utilizándola ya un tiempo y es para cuando quiero máxima concentración.

    Básicamente lo que hace es que tú le creas una lista de tares a las que te vas
    a dedicar (utilizar el Excel, una página de internet y el Word por ejemplo) y
    le asignas un tiempo de distracción (30 segundos es lo que le pongo), la
    herramienta te bloquea la pantalla del ordenador si te sales de esta lista de
    tareas, saliéndote un pedazo de tomate en medio de la pantalla.

    Y la tercera es cualquier extensión de Chrome que tenga un
    temporizador para saber exactamente qué tiempo dedico a cada actividad.

    Me ha gustado mucho el post, gracias por escribir 🙂

    • Muchas gracias a ti por leer y por compartir, Juan.
      La verdad es que para gestionar mis tareas utilizo principalmente iKeendo (http://www.ikeendo.com), aunque también suelo recurrir a Any.Do (http://www.any.do).
      Bueno, y lo del tomate me ha dejado totalmente asombrado. Comienzo a utilizarlo hoy mismo.
      Muchas gracias por el aporte.
      Saludos.

  • Hola, Sergio

    Yo este año tuve que cambiar algunos hábitos ya que volví a estudiar (empecé una maestría y estoy en Brasil). Eso implica que debo leer unos textos pesados, que no están en mi idioma y que no puedo dejar acumular. Yo estaba acostumbrado, al menos hasta el año pasado, en que donde trabajaba no había una gran carga de trabajo todos los días, así que me podía permitir saltar de Facebook a Twitter y a blogs sin perder nada de productividad.

    Por supuesto tuve que cambiar esto, y aunque al comienzo fue difícil, algo que me ha funcionado es poner una hoja blanca al lado de mi escritorio, y cada vez que se me ocurre un distractor tipo “ir a YouTube a buscar una canción” o “ir a Facebook solo a ver una cosa”, en vez de llevarlo a cabo, lo anoto en esa hoja y desaparece la ansiedad por ese distractor. He llegado a anotar 15 cosas que solo me hubieran hecho perder el tiempo y de las cuales solo 2 o 3 eran importantes pero que podía hacer cuando terminara.

    En cuanto a lo demás, estoy muy alineado con tus nuevos hábitos, sobre todo el de no tocar el celular. Yo lo sigo teniendo a mi lado, pero ya no estoy cada 2 minutos mirándolo 🙂

    Saludos!

    • Muchas gracias por tus comentarios, Daniel.
      Sin duda, la idea de la hoja en blanco es una excelente opción, una forma de recopilar pensamientos y cosas que hacer para el futuro.
      Un saludo.

  • Pingback: Wallpaper Kanban: descarga gratuita | Sergio Redondo()

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